Si una prueba de laboratorio para detectar un cáncer poco frecuente tuviera una tasa de falsos positivos del 77 % (o superior), ¿iniciaríamos la quimioterapia en el paciente basándonos únicamente en esa prueba? (La respuesta es un rotundo no.) Por desgracia, eso es precisamente lo que ocurre cuando diagnosticamos un trastorno esquizoafectivo sin haber descartado otras posibilidades médicas de forma exhaustiva. Los médicos prescriben un «tratamiento» para un diagnóstico que no se ha obtenido mediante las pruebas adecuadas.

Devolvamos la psiquiatría a la medicina.
Deja un comentario